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Mensaje a la comunidad
En agosto de 1983, inaugurar un museo era "descabellado, una quijotada",
dada la incertidumbre general que reinaba en esos momentos, a sólo dos
meses de las elecciones que llevaron a Raúl Alfonsín al gobierno. Mucha
gente consideraba que a último momento las elecciones serían canceladas
o prorrogadas, o sus resultados cuestionados o desacatados por las
fuerzas armadas, pues la realización de elecciones significaría el fin
de los gobiernos militares de facto. La gente que así pensaba calculó
que inaugurar un museo en tales circunstancias era un riesgo que nadie
correría. Con la necesaria perspectiva que otorgará el transcurso del
tiempo, el MAfRR deberá ser reconocido en la historia del arte
argentino, como precursor -tal vez como inspirador- del paradójico
entusiasmo actual por la creación de nuevos museos.
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La
pinacoteca, alma del Museo, se inició con unas cincuenta obras donadas
por Miguel Raggio. Se valoriza día a día y además crece paulatinamente
por la generosidad de los artistas argentinos y del público en general.
Gocemos esta joya, con mente y corazón abiertos, sin prejuicios. La
intencional modestia de estos cuadros lo ayudará. No busque aquí el
mejor cuadro de la historia del arte argentino, ni el más caro, ni el
más espectacular. Encontrará, sí, muchas obras que querrá volver a
contemplar una y otra vez, por muchos motivos, no sólo por su valor
económico. Encontrará obras de "petits maitres" y "petites oeuvres" de
grandes maestros, que ayudarán a complementar el mayor o menor
conocimiento que cada uno tenga de determinado artista. No esperamos ni
aplausos ni elogios; tampoco sarcasmos. La mejor recompensa por la labor
y el tiempo invertidos en reunir estas obras, será escuchar críticas
serias, bien intencionadas y constructivas, que nos ayuden a mejorar
este servicio que ofrecemos a la comunidad.
El Museo crece en virtud de los que creen, nos apoyan y nos exigen.
Estos -los creyentes- son los responsables de nuestros recitales,
conciertos, espectáculos teatrales y de danzas, y en especial de la
existencia de los talleres libres que han hecho posible el Centro
Cultural. Aquí la comunidad puede desarrollar sus habilidades manuales e
intelectuales, cuidar su cuerpo y alimentar su espíritu; iniciar y
proseguir sus estudios formales e informales, participar en simposios y
congresos, o simplemente pasear en familia por el parque o disfrutar en
él de la lectura, o del canto de los bohemios alados que nos acompañan
todo el año. El parque, de acceso libre y gratuito, hace las veces de la
plaza pública que los loteadores "olvidaron" reservar para solaz
vecinal.
Este repositorio de arte, casi exclusivamente nacional en todos sus
aspectos: cerámica, dibujo, escultura, fotografía, grabado, pintura,
tapiz, vitrales; necesita ser mostrado para cumplir la misión de
conservar y difundir el patrimonio artístico argentino. Este patrimonio
necesita cuidado permanente y debe ser incrementado sin cesar para
mantener "al día" su banco de datos. Es perentorio atender las muestras
temporadas de artistas en actividad y de los jóvenes que son la fuente
de nuestro patrimonio futuro.
En estos años hemos desarrollado: las Bibliotecas de Ciencias y
Humanidades y de Arte "Horacio Ruiz Pombo, el Registro Internacional de
Artistas "Ing. Máximo Gonik", Iconoteca, Mapoteca, Colección de
Partituras y Registros Sonoros y la Sección Filatelia, que en mayor o
menor grado, deben mantenerse y ampliarse. Por otra parte, el ostensible
carácter didáctico del Museo requiere movilizar a los espectadores,
grandes y pequeños, lo que exige una constante actualización. Toda esta
actividad necesita mayores fondos provenientes de la comunidad ya que en
la Argentina y en el mundo, el Estado se va replegando de sus funciones
no específicas.
La cultura es propiamente nuestra, se manifiesta en la diaria
convivencia entre vecinos, en cómo somos de educados y en cómo educamos
a nuestros hijos. No dejemos que la cultura se nos escape de nuestras
mentes y de nuestras manos. Para salvarla, invitamos a los "creyentes" a
participar, con nosotros, en su rescate.
Miguel Raggio
Director General
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